Una rueda que da vueltas, entre molinos de agua y otras cosas en peligro de extinción.
Me llamo Laura. Cuando tenía cuatro años mi familia compró un molino de agua en ruinas. Treinta años después entrevisté a Angelita, la mujer que de niña molió en ese molino. Me quedé fascinada, y empecé a buscar a más molineros y molineras para recoger más recuerdos…

